Lo que parecía una escena curiosa en medio de los festejos futboleros terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del Mundial 2026. Entre banderas, cánticos y miles de aficionados celebrando el triunfo de México, un inesperado protagonista captó la atención de las cámaras y de las redes sociales: Merlín, un pato que hoy es considerado toda una celebridad digital.
Con una camiseta de la Selección Mexicana, tenis y una actitud que sorprendió a todos, el ave recorrió las calles repletas de aficionados durante las celebraciones en la capital del país. Su tranquilidad en medio de la multitud y su peculiar apariencia provocaron que decenas de personas lo fotografiaran y grabaran videos que, en cuestión de horas, comenzaron a circular por todo el mundo.
La imagen de Merlín no tardó en convertirse en tendencia. Usuarios de distintos países compartieron sus videos, generaron memes y reaccionaron con humor y admiración ante el singular acompañante de la afición mexicana. Su popularidad creció tan rápido que diversos medios internacionales retomaron la historia del ave que se robó parte del protagonismo de la máxima fiesta del futbol.
Detrás del fenómeno viral está una historia familiar. Merlín tiene dos años de edad y vive en la Ciudad de México junto a su dueña, Karla Ivette, quien asegura que el nombre fue elegido por la magia que transmite el animal desde que llegó a sus vidas.
La espontánea aparición del pato durante las celebraciones mundialistas terminó por convertirlo en un símbolo inesperado del entusiasmo mexicano. Mientras el balón sigue rodando en el Mundial 2026, Merlín ya logró algo que pocos consiguen: ganarse el cariño de millones de personas sin necesidad de marcar un solo gol.