La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dejó claro que su administración no impulsará investigaciones contra exmandatarios federales, al considerar que ese tema ya fue abordado en el pasado y que las prioridades del país se encuentran en otros frentes de gobierno.
La mandataria sostuvo que su administración no tiene contemplado promover acciones específicas contra expresidentes como Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón, Vicente Fox o Ernesto Zedillo, y reiteró que corresponde a las instituciones de procuración de justicia actuar de manera autónoma en caso de existir elementos que ameriten alguna investigación.
Durante sus declaraciones, Sheinbaum enfatizó que su gobierno está enfocado en atender los retos actuales del país y no en abrir procesos políticos relacionados con administraciones anteriores. La postura retoma argumentos expresados previamente por la presidenta, quien ha señalado que el tema fue sometido a consulta pública en años anteriores y que su administración respetará los mecanismos institucionales vigentes.
La definición de esta postura ocurre en medio de un contexto donde continúan los debates públicos sobre las decisiones tomadas por gobiernos pasados y el papel que deben desempeñar las autoridades en la revisión de hechos históricos y posibles responsabilidades políticas.
Con ello, el Gobierno Federal marca distancia de posibles escenarios de confrontación con exjefes del Ejecutivo y mantiene su discurso centrado en las políticas actuales, dejando cualquier eventual indagatoria en manos de las autoridades competentes y de los órganos encargados de impartir justicia.