Bajo un sol inclemente que ha llevado los termómetros por encima de los 40 grados centígrados, miles de familias de la colonia Granjas del Desierto, al surponiente de Ciudad Juárez, enfrentan una batalla diaria por acceder al recurso más indispensable para la vida: el agua.
En una de las zonas de mayor crecimiento poblacional de la ciudad, donde se estima habitan más de 40 mil personas en el área conocida como Los Kilómetros, la falta de agua potable se ha convertido en una preocupación que amenaza con escalar a una crisis de salud pública.
La escena se repite todos los días. Tambos vacíos, tinacos agotados y familias enteras pendientes de la llegada de una pipa que, según denuncian los vecinos, resulta insuficiente para atender la demanda de una comunidad que continúa creciendo.
“No hay palabras para describirlo, es insoportable el calor y luego sin agua para bañarse. Uno busca refrescarse porque la temperatura parece lumbre, y la situación es muy grave”, expresó Liliana Gordiano, una habitante afectada.
La escasez se vuelve más alarmante en medio de una de las temporadas más calurosas del año. Los residentes aseguran que el suministro llega de manera irregular y en cantidades que apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas como beber, cocinar, asearse y mantener condiciones mínimas de higiene.
A las altas temperaturas se suma otro problema: la falta de transporte público eficiente en el sector. Para muchos habitantes, salir a realizar cualquier actividad implica caminar largas distancias bajo el intenso sol.
“Eso que apenas empieza el calor. No quiero imaginar cómo se pondrá en los próximos días. Además, aquí no hay un sistema de transporte y salir hacia la carretera con estas temperaturas es bastante difícil”, comentó Napoleón Rosas, vecino.
La preocupación también alcanza a los sectores más vulnerables de la población. Adultos mayores, niños y personas con problemas de salud podrían enfrentar consecuencias severas ante la falta prolongada del líquido vital.
“Puede haber pérdidas humanas, también de animalitos y de adultos mayores. Los niños necesitan mucha agua; es un servicio indispensable para la humanidad”, advirtió Sandra Cruz, una residente.
Especialistas han señalado que durante las temporadas de calor extremo aumentan los riesgos de enfermedades gastrointestinales y de deshidratación, especialmente entre menores de edad y personas de la tercera edad, lo que incrementa la preocupación entre los habitantes de la zona.
Aunque el problema del abastecimiento de agua en diversas colonias de Ciudad Juárez arrastra décadas de rezago y ha sido atendido parcialmente por distintos niveles de gobierno, los vecinos de Granjas del Desierto exigen soluciones urgentes y definitivas.
Mientras el calor continúa intensificándose, miles de familias siguen esperando que el agua llegue antes de que la emergencia se convierta en una tragedia.